La magia de estos primeros días de septiembre


Varias motivaciones me invitan a escribir. La magia de estos primeros días de septiembre me contagia otra vez y estoy feliz de que así sea. Mi niña comienza la escuela mañana. A las 8am estará entrando a través de las puertas grandes de la Ormani Arenado, ese castillo hermoso que me encantó desde 1994 -qué añito ese para emigrar a La Habana!- hasta 1996 cuando me gradué de sexto grado.

Pero fue la Ormani también donde impartí clases como profesor de computación durante 6 años luego, y tuve de co-workers a algunos de mis maestros de la infancia, y algunos de ellos aún están allí, y son parte del claustro que este 2017 educará a nuestros hijos.

Lilia María y la magia de estos primeros días de septiembre

Me da mucho sentido esta continuidad. Podría estar viviendo hoy mismo en Villa Clara o en Miami, en España o en Londres – de hecho es posible que me mude pronto a uno de esos lugares- pero hoy sigo viviendo en el mismo barrio donde crecí, y mi hija volverá mañana temprano a estudiar por un tiempo en este lugar cuyo embrujo es tan especial.

La alegría infinita que siento no logra frustrarse con que la escuela -construida en 1920- está semi-destruida -como lo estaba ya cuando yo estudié pero con 25 años más a sus espaldas-, que un árbol seco se cayó hace dos meses en el jardín y lleva todo ese tiempo ahí tirado porque la Empresa de Comunales, la Dirección de Educación y el Gobierno Municipal no logran concretar la difícil hazaña de recoger los restos del árbol para devolverle la vida al jardín y el día que los maestros fueron a sacar el árbol arrastrándolo hasta la basura vino la PNR a querer ponerles una multa. Y hay tanta falta de recursos, y el salario de los maestros es tan bajo, y piden tantos materiales durante todo el curso, y el agua no llega bien a los baños, y, y, y, y, y, y,…….

Mi esposa es candidata a delegada del aula -jjjjj- según se empezó a proponer el sábado en el trabajo voluntario. Los dos hemos trabajado mucho en y por esa escuela, y todas estas situaciones del párrafo anterior, serán parte de nuestro trabajo cotidiano por ahora. Esto es Cuba, es la vida, hay que luchar.

Pero me hace tan feliz que mi hija cumpla 5 años la próxima semana, y comience esa larga vida escolar en un lugar tan familiar para sus padres, para su familia, donde mejorará su rasgado y su recortado, su pulso al tomar la crayola, donde jugará y correrá por esos pasillos de ensueño para correr y resbalar, y aprenderá el alfabeto, hará nuevos amigos, y quizás se “enamore” por primera vez.

Creo que es una oportunidad linda, una casualidad provechosa, y esté donde esté en el futuro, esto formará parte de sus raíces, de su savia, del manantial primigenio del que se nutrirá el resto de su vida.

Cuba bella, no sé lo que te depara el destino, pero ojalá que la magia de estos primeros días de septiembre y lo que ella representa aún para tantas cubanas y cubanos, no termine perdiéndose, porque esta mañana calurosa que nos espera ahorita, con el sudor corriendo por la piel de millones de habitantes y todos los problemas que tenemos, este momento singular del largo mes de septiembre, atesora una magia única en nuestros corazones, y en los corazones de los que mañana empezarán su vida escolar.

 

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José Miguel R. Ortiz

José Miguel R. Ortiz

Cifuentes, Villa Clara,1985. Coordinador de la Red Social Haciendo Almas

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