Otto y Nate.

Otto y Nate. ¡Qué estas tragedias nos hagan más solidarios y más conscientes de la realidad!

Autor: Christian Delvo Marchena. Psicólogo y psicodramatista

Octubre 2017

“Qué triste se oye la lluvia en las casas de cartón, qué lejos pasa la esperanza en los techos de cartón”

Alí Primera

“En tiempos de incertidumbre y desesperanza, es imprescindible gestar proyectos colectivos desde

donde planificar la esperanza junto a otros.” Enrique Pichon-Riviére

Huracanes Nate y Otto impactan fuertemente a Costa Rica, 2017

Es necesario solidarizarse y colaborar con las personas y comunidades afectadas por los desastres “naturales” que han impactado Costa Rica durante el último año. Tuve la oportunidad de trabajar con el psicodrama durante los anteriores 8 meses con familias y comunidades afectadas por Otto en Bagaces, Guanacaste. Fue una experiencia de mucho aprendizaje y que me permitió acercarme a la cotidianidad de estas personas.

El fin de semana anterior pude constatar los daños provocados por Nate visitando algunas comunidades de Desamparados y Guanacaste y  realmente es desgarrador observar la magnitud del impacto. Sin duda, la devastación de Nate fue mucho mayor que la de Otto, y por supuesto, impactó muchas más comunidades, familias y personas.

Es necesario acompañar solidariamente el dolor de las personas pero también creo firmemente que es ético y responsable despertar conciencias que aún parecen dormidas. Es muy importante concientizarnos con este tipo defenómenos como sucesos profundamente socio-políticos, es decir, estos eventos permiten reflejar elsistema en el que vivimos y contra el cual debe luchar cada quien desde su trinchera. Otto y Nate nosvienen a evidenciar las desigualdades sociales causadas por el sistema dominante capitalista. Lamentablemente las personas más golpeadas, quienes más pérdidas sufren, quienes quedan vulnerables ante estos eventos, son las personas más humildes, la clase trabajadora, quienes viven en zonas de riesgo donde las condiciones son siempre riesgosas ante cualquier eventualidad. En la zona de Guanacaste por ejemplo, es ya conocido y lo escuché mucho en estos días de boca de los vecinos de cómo los grandes empresarios hoteleros han desviado cauces de ríos, han destruido los bosques, han extraído las riquezas naturales y tienen un pésimo manejo de desechos, lógicamente teniendo esto un grave impacto ambiental. Por supuesto estos hoteles ya operaban con total normalidad unos días después de la tormenta mientras a sus vecinos les espera una larga y tormentosa tarea de recuperar lo perdido.

Pasa lo mismo con las piñeras en otras zonas del país, vimos con Otto como los trabajadores de algunas de estas fueron obligados a seguir trabajando durante el mismo momento del impacto del huracán poniendo así en riesgo su vida con tal de no tener pérdidas económicas. Así de injusto es el sistema capitalista, con tal de lograr sus objetivos se empeña en destruir a la naturaleza y al ser humano. Son los lugares y pueblos históricamente excluidos, marginados y explotados los que más sufren con estos fenómenos, es decir, la lluvia, el viento y el dolor no llega a todos por igual. Hay quienes tienen mejores y muchos más recursos para afrontar un evento como estos.

Por otro lado, los medios de comunicación se muestran siempre serviles ante el poder dominante. Basta con darnos cuenta que estos lugares son sólo noticia cuando pasan tragedias y más doloroso aún pensar que estas personas son noticia únicamente cuando mueren. Siempre han sido invisibilizados, sus vidas, sus necesidades y sus luchas cotidianas nunca son noticia. Sólo cuando los medios ven una oportunidad de rating corren para captar la desgracia y el dolor. Les voy a creer a los medios de comunicación cuando en medio de una crisis, no sólo se solidaricen ética y responsablemente, sino además se dispongan a cuestionar todo lo que está detrás de la “realidad” que presentan en el horario estelar o en primera plana. Desde la psicología es también posible visibilizar y desnudar siempre estas realidades. Sumamente importantes los aportes que se puedan hacer trabajando las emociones, los traumas, pero también es necesario evidenciar lo que hay detrás. Es posible abrir conciencias para acabar con un sistema que cuando queda al descubierto como en los casos de desastres presenta su cara más déspota, perversa e hipócrita. Desde la psicología se trata de ayudar, de ser solidarios, pero también de ser críticos y de luchar contra el sistema, de luchar por otra calidad de vida, por más igualdad, se trata de sumarnos para exigir los derechos, sumarnos para recuperar el protagonismo que nos han robado. Es un asunto de ética y dignidad. ¡Que estas tragedias nos hagan más solidarios y más conscientes de la realidad!

Christian Delvo Marchena

Psicólogo y psicodramatista

Octubre 2017

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